jueves, 18 de mayo de 2017

Viaje a Armenia (18 de mayo)

AF1061, AF1548

A cambio de permitirnos acceder al mundo, la aviación comercial nos fuerza a madrugones inhumanos.

Efectos de Google

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Foto del monasterio de Geghard, tuneada por Google Fotos. Impresionante acústica.

El alfabeto armenio



Una muestra del alfabeto armenio. Erevan es una de las pocas capitales que tiene un museo de manuscritos, el Matenadaran (pueden cambiar de idioma arriba a la derecha). Otro gran museo de manuscritos es la Chester Beatty Library de Dublín. Gran parte de nuestra visión del mundo nos ha llegado a través de manuscritos. Es bueno que estén bien conservados y podamos contemplarlos.

El alfabeto armenio original tenía 36 letras, a las que se añadieron dos más. Fue utilizado tambien como sistema de numeración: las nueve primeras letras van del 1 al 9, las otras nueve del 10 al 90, las siguientes del 100 al 900, y las últimas del 1000 al 9000. Al no disponer de cero, con este sistema sólo se puede contar del 1 al 9999.

El genocidio

Son pocos los momentos en que estás en Armenia en que puedes olvidar el genocidio armenio.

La diáspora

Sergei Parajanov y Atom Egoyan, cineastas.



miércoles, 17 de mayo de 2017

Viaje a Armenia (17 de mayo)

AF 1149, AF1060

Decididamente, con equipaje la vida es mejor.

Auditorio


Instantánea del auditorio donde se celebraban las reuniones del politburó del Partido Comunista Armenio. Después de la independencia de Armenia, el edificio fue cedido a la Universidad Americana de Armenia.

Armenia será cristiana o no será

La religión propia de armenia es la Iglesia Gregoriana Apostólica Armenia, que no debe confundirse de ninguna manera con la Iglesia Católica Apostólica Romana. Es la religión oficial de Armenia desde 301. Los monasterios armenios son la principal atracción turística del país, aunque han sufrido múltiples destrucciones atribuidas a otomanos, persas, árabes y mongoles. En la foto, un khachkar del monasterio de Geghard.



Banquetes armenios



En la foto, tienen los entrantes de un banquete armenio. En el que estuve, vinieron después tres platos: carne picada envuelta en hojas de parra y de col, cordero y cerdo (por supuesto), y trucha. Sabremos que hemos acabado porque llega el pescado. El vino es mejorable. Mejor no comer con vodka, si no se está entrenado. Hay postre, y luego café (turco, en el mejor de los casos) o té.

La diáspora

Charles Aznavour (Shahnourh Varinag Aznavourian), cantante.


martes, 16 de mayo de 2017

Viaje a Armenia (16 de mayo)

AF1149, AF1060

Por si todavía no lo saben: programen al menos dos horas en su transbordo en Charles de Gaulle. Si superan la tercermundista cola de pasaportes (a años luz de la organización de Schipol), su maleta no llegará al avión. Y eso que no ha de pasar control.

Hotel París, Ereván

Cuatro estrellas en el centro de Ereván. Amplias habitaciones, servicio amable, decoración reciente, buen restaurante de noche. Desayuno escueto.

El monte Ararat


Imponente presencia desde toda Ereván. No la más alta, pero de las más impresionantes. Bíblica.  Hagan fotos en cuanto puedan, no se ve todos los días. Da nombre a una conocida marca de brandy. Símbolo nacional de Armenia, se encuentra en Turquía.

La diáspora

Kirk Kerkorian (1917-2015), empresario.


domingo, 5 de marzo de 2017

Casi prediciendo Internet

Uno de los valores que se atribuye a la ciencia ficción es el de poder prever cómo será el futuro. Está claro que el fracaso de la ciencia ficción en ese sentido es clamoroso: no llevamos trajes con mallas brillantes y nuestro programa de exploración de otros planetas lleva un notable retraso. Pero a cambio contamos con algo que pocas novelas y películas de ciencia ficción predijeron: Internet.

Stanislaw Lem estuvo a punto de predecir Internet en su primera novela, Astronautas, publicada en 1951 y ahora recuperada por Impedimenta en una estupenda edición. Hacia el principio de la novela, Lem dice:

La enorme capacidad de Cerebro resultó ser insuficiente en varias ocasiones para realizar todos los cálculos necesarios. Cuando esto ocurría, los transmisores automáticos conectaban los cables subterráneos que unían el Cerebro Principal con otros cerebros ubicados en la zona de Leningrado. El que prestaba su ayuda con mayor frecuencia era el Cerebro Electrónico del Instituto de Aerodinámica Teórica.

Dejando aparte la terminología, es de las pocas veces que se han conectado ordenadores entre sí en la SF. Este hecho resultó ser mucho más determinante que el hecho de llevar un cohete a Venus, hecho que consume gran parte del argumento del libro.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Debate

Guardo por aquí un artículo y dos respuestas a éste, que plantean un debate de múltiples aristas. A mi me interesa en particular la cuestión de si es necesario dejar de lado cuestiones como los principios de legalidad y presunción de inocencia, y el de monopolio de la violencia por parte del Estado.

Artículo de Maria Rovira (concejal de la CUP Capgirem Barcelona)
Respuestas de Empar Moliner y Bernat Dedéu