domingo, 5 de marzo de 2017

Casi prediciendo Internet

Uno de los valores que se atribuye a la ciencia ficción es el de poder prever cómo será el futuro. Está claro que el fracaso de la ciencia ficción en ese sentido es clamoroso: no llevamos trajes con mallas brillantes y nuestro programa de exploración de otros planetas lleva un notable retraso. Pero a cambio contamos con algo que pocas novelas y películas de ciencia ficción predijeron: Internet.

Stanislaw Lem estuvo a punto de predecir Internet en su primera novela, Astronautas, publicada en 1951 y ahora recuperada por Impedimenta en una estupenda edición. Hacia el principio de la novela, Lem dice:

La enorme capacidad de Cerebro resultó ser insuficiente en varias ocasiones para realizar todos los cálculos necesarios. Cuando esto ocurría, los transmisores automáticos conectaban los cables subterráneos que unían el Cerebro Principal con otros cerebros ubicados en la zona de Leningrado. El que prestaba su ayuda con mayor frecuencia era el Cerebro Electrónico del Instituto de Aerodinámica Teórica.

Dejando aparte la terminología, es de las pocas veces que se han conectado ordenadores entre sí en la SF. Este hecho resultó ser mucho más determinante que el hecho de llevar un cohete a Venus, hecho que consume gran parte del argumento del libro.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Debate

Guardo por aquí un artículo y dos respuestas a éste, que plantean un debate de múltiples aristas. A mi me interesa en particular la cuestión de si es necesario dejar de lado cuestiones como los principios de legalidad y presunción de inocencia, y el de monopolio de la violencia por parte del Estado.

Artículo de Maria Rovira (concejal de la CUP Capgirem Barcelona)
Respuestas de Empar Moliner y Bernat Dedéu

sábado, 12 de marzo de 2016

Gentrificación

En su libro Matar al chino, Miquel Fernández explica (pp. 129-130) como se produce la gentrificación:

El protocolo que se utilizará en esta intervención será recurrente en los sucesivos planes urbanísticos pensados para zonas habitadas poco rentables económica o políticamente. La estrategia era la de provocar confusiones convirtiendo hechos particulares en generales, disfrazando intereses privados como si fueran colectivos y estigmatizando o ignorando completamente la presencia de los afectados por las reformas. Los grandes proyectos urbanísticos en esta nueva época empiezan a gestarse cuando se atribuye a un barrio determinado una centralidad y, por lo tanto, una nueva posibilidad de producir plusvalías inmobiliarias. 
Seguidamente, se aprovecha algún hecho infamante ocurrido en el barrio para iniciar una campaña de descrédito y estigmatización por parte de los medios de comunicación que colabore en la definición de la zona como «hostil» o «problemática» y que, en consecuencia, reclama una intervención contundente. Dicha contundencia suele expresarse fatalmente con el proyecto de destrucción de fincas o de manzanas enteras, que deberá «higienizar» o «esponjar» el terreno.  
Las expropiaciones e indemnizaciones a los vecinos también suelen estar rodeadas de sospechas sobre la insuficiencia o el regateo de los recursos destinados y las garantías para mantener a estos habitantes afectados en el barrio. Una vez «esponjada» la zona, se construyen equipamientos y nuevas viviendas destinadas al consumo de población con niveles adquisitivos progresivamente más elevados que la de los residentes históricos. Y, finalmente, empieza a desembarcar esa nueva población con un mayor poder adquisitivo. Éste será el último paso para hacer irse a los vecinos que aún no lo han hecho, como resultado directo de las expropiaciones o indemnizaciones mencionadas.


Puede encontrarse información complementaria en este artículo, que el autor escribió con pseudónimo en 2011.



sábado, 27 de febrero de 2016

Chivo expiatorio

En el Cultura|s del 6 de febrero, Tamara Djermanovic escribe un reportaje sobre Svetlana Aleksiévich, Nobel del alma noble, donde relata lo siguiente:

La autora recuerda la historia de una anciana en un pueblo pequeño a la que veía siempre excluida de todas las celebraciones populares; al final se enteró que esta mujer, en la guerra, para salvar a la gente del pueblo cuando todos huyeron de los alemanes y estaban escondidos junto a un pantano, decidió ahogar a la más pequeña de sus cinco hijas que no dejaba de chillar, para que no les delatara.

sábado, 20 de febrero de 2016

Un sello europeo

Un momento  memorable de Viento y joyas, la segunda parte de El día del Watusi, es la presentación en sociedad del himno del Partido Liberal Ciudadano, compuesto por su fundador, don Carlos del Escudo y de la Lanza, e interpretado a los postres de un banquete en el Ritz de Madrid por "las voces del coro del Orfanato de la Infanta Berroqueña acompañado de músicos de mucha calidad".

La letra del himno dice así:

Liberal, liberal, liberal.
Que corra el aire puro y la amistad.
Que el ave haga su nido.
Que el niño toque el pito.
Que el anciano muera alegre en libertad.

Ciudadano, ciudadano, ciudadano,
dale a tu vecino una mano
y trabaja por la nueva España,
que vive como nunca en libertad.

Ahora, ahora, ahora, ahora, ahora,
arribó por fin la exacta hora.
Que no cunda la congoja:
la democracia cual locomotora
se abre paso por Europa en libertad.

"Chinpún. Aplausos, susurros, miradas, cabezas inclinadas, rostros, rostros, rostros. Ni una carcajada."